Cor de Bou corazón y grandeza

Cor de Bou un food truck con corazón

Cor de Bou es un food truck que recorre Cataluña y que destaca por que además de ofrecer una excelente atención, también trae la experiencia de casi tres décadas de la mejor cocina nacional e internacional de la mano de Irma Llorens, una cocinera que ha decidido dejar su reconocida trayectoria en restaurantes para trasladar la cocina al street food y ofrecer la tradición y la innovación unidas a los productos de los comercios locales de las zonas donde Cor de Bou hace acto de presencia.

En nuestra sección de Hoy comemos con, hemos visitado a Cor de Bou, ese food truck que representa a una clase de tomate también conocido como corazón de buey, Corazón de toro o Cuore di bue, un producto que es de la tierra, del mediterráneo y que se destaca por ser grande y tener corazón, elementos que igualmente hacen parte del equipo y de la filosofía del food truck.

Irma Llorens y Susana Martínez son las personas que están detrás de Cor de Bou, un equipo que ha dado vida a este food truck en agosto de 2014 y que con sus ideas claras, la alegría y el empuje que las caracteriza, han decidido cambiar su estilo de vida para cumplir una nueva meta y ofrecer una cocina innovadora que viaja sobre ruedas y está más cerca de la gente.

Cor de Bou apuesta por la gente y el producto
El producto esta y la gente también, la fórmula está en unirlos y potenciarlos.Foto Cor de Bou

Y es que poder estar con la gente ha sido uno de los principales incentivos para Irma que con su experiencia de más de 25 años en la cocina, es una gran protagonista y testigo los cambios culinarios de las últimas décadas y que con su visión, nos ayudará a adentrarnos más al cambio que genera el street food en nuestro país.

Irma ha empezado en el mundo de la cocina desde los 19 años y ha ido de la mano con los cambios sociales y culinarios que se han desarrollado en las últimas tres décadas. Las crisis económicas, el posicionamiento de la mujer frente a la cocina en un restaurante, son momentos que ha tenido que afrontar y que han generado una gran escala de experiencias a la hora de innovar y mantener la calidad en sus creaciones culinarias en su incursión al street food.

En su recorrido profesional tampoco se escapa el tipo de vida que conlleva ser feriante ya que el mundo de las ferias también hace parte de su familia.

Irma nos recuerda que durante casi tres décadas ha trabajado en una cocina donde no se podía ver a nadie distinto del que trabajaba en el lugar y donde la mujer, muchas veces no era bienvenida al equipo. Recuerda como era trabajar junto a muchos hombres que jamás habían compartido su profesión con mujeres, experiencias que permitieron desarrollar la capacidad de enfrentarse a grandes retos.

La hamburguesa de Cor de Boun en el street food
El secreto es no estropear las cosas y recordar que un producto se puede transformar en mil formas y más.

Trabajar en la cocina es un oficio muy bonito en donde te dejas la piel por el camino y no poder ver la reacción de la gente tras recibir el producto, era un hecho que no se podía controlar desde la cocina de un restaurante tiempo atrás.

Salir de la cocina sin dejar de cocinar, conectar con las personas que se acercan a tu producto y trabajar con la gente más allá de tu local, fueron objetivos claros a la hora de crear Cor de Bou y participar en el street food.

UN FOOD TRUCK QUE APOYA EL TRABAJO COLECTIVO

Mientras Irma se dedica a una parte del alma del proyecto con su experiencia culinaria, Susana es responsable de crear el contacto con las comunidades donde está presente Cor de Bou, también es la encargada de mantener activas las redes sociales y a su vez se convierte en la persona que interactúa con el público y lo adentra al mundo del street food.

Para Irma y Susana, la cercanía y la confianza con el cliente es un pilar fundamental a la hora de llevar la cocina de un food truck. El producto esta y la gente también, la fórmula está en unirlos y potenciar lo que el producto en sus mil formas puede aportar y lo que la gente en su proceso de aceptación puede ofrecer al mundo del street food.

“El secreto es no estropear las cosas y recordar que un producto se puede transformar en mil formas y si cuidamos del proceso desde que se coge hasta que se cocina, el éxito del plato está asegurado”.

Para que un food truck funcione tiene que salir una oferta honesta y tiene que mirar más allá de los eventos de primera línea. También hay fiestas mayores, eventos privados, lugares distintos y lo mejor es que al trasladarse de un lugar a otro, el food truck y el street food también puede potenciar los productos de la región.

El trabajo compartido entre food trucks y comerciantes locales, es otra propuesta positiva que deja el street food en su recorrido ya que un cocinero puede cocinar muchas cosas buenas y diferentes dentro de una furgoneta y para lograr que el éxito sea clave, es importante recordar que lo que se ofrece al público, requiere de productos frescos y de temporada, elementos que siempre habrán en las localidades donde se realizan los eventos y está presente el food truck.

Cor de Bou puro talento
Sabor, delicadeza, calidad y presentación hacen parte de Cor de Bou

Una de las cosas que ha destacado a Cor de Bou es que trabaja siempre con productos de mercado y comercio local, junto a las poblaciones donde está presente y a su vez ofrece la oportunidad a los asistentes no sólo de ver como se prepara su comida sino que conozcan el food truck por dentro y entre charla y charla puedan contactar con el mundo del foodtruckero y del street food.

Irma asegura que la clave está en unir y potenciar las ventajas que ofrece el street food. “Hay que recordar que hay productos que no llegan porque no hay canales, si voy a un sitio a instalar mi furgoneta y allí hay productos, automáticamente el food truck se puede convertir en un canal que une el recorrido gastronómico del street food con la producción de la zona y esta es otra forma de trabajar en equipo y trascender la calidad de los productos”.

Ir antes a la población donde se presentará el food truck, conocer su gente, su comercio y su mercado es un momento importante para Cor de Bou ya que no solamente los conoces sino que entras a un espacio de colaboración permanente ya que es esta misma gente la que te ayuda, aporta el ingrediente cuando se acaba, te visita y se siente orgullosa de ver que sus productos hacen parte esencial del food truck y para Cor de Bou es importante que todo salga bien porque ellos están allí para disfrutarlo.

Aprender y cocinar en diferentes sitios es una recompensa y un reto diferente cada día porque se tiene que pensar que es lo más adecuado y que es lo que le gustaría encontrar a las personas que asisten a evento tras evento.

COMER SIN MESAS Y SIN SILLAS ES POSIBLE

Aunque el público sigue algo atrás frente al concepto del street food, es importante recordar permanentemente que es tarea de los food trucks y organizadores de eventos, encontrar las herramientas para enseñar, explicar y compartir la experiencia y la calidad que hay detrás de la cocina del street food.

Cor de Bou en el street food
Convivir con el cliente es un servicio especial en el street food.Foto Cor de Bou

A la gente le encanta estar en la calle, en España se comía y se come en comunidad en momentos especiales, ahora toca comer en comunidad frente a un food truck y comer de pie y para lograrlo podemos ayudarles a descubrir la calidad, el sabor y la innovación que hay detrás de cada plato creado en el street food y facilitarles descubrir que dentro de los platos pueden encontrar pescado fresco, mejillones, productos mediterráneos frescos y variados que también surgen de su región.

Comer sin mesas y sin sillas es posible y cambiar este concepto en la cultura española es una tarea que empieza a desarrollarse en los últimos años gracias a la llegada del street food.

Llegar a un sitio, montar, desmontar y cuando has acabado te mueves a otro lugar, son momentos que hacen parte del street food y que se complementan cuando en cada lugar has podido crear, innovar y presentar lo mejor de un food truck, su producto.

AÚN QUEDA CAMINO POR RECORRER EN EL STREET FOOD

Los valores de la mayoría de clientes han cambiado, la gente quiere otra gama de precios sin perder la calidad y para Cor de Bou, las personas que hacen parte de la hostelería tendrían que escuchar, atender y responder a estos cambios sociales.

Para Cor de Bou el street food es un tipo de negocio asumible y una variante de la hostelería, otro modelo de negocio gastronómico que va sobre ruedas y aún requiere de camino para que la gente no solo conozca su calidad sino que sepa cómo puede acceder a sus servicios más allá de un evento público.

Los parámetros del street food cumplen la expectativa del cliente de hoy. La oferta de calidad y precio así como contar con profesionales de la hostelería que no hacen competencia sino que ofrecen otro tipo de negocio en el que también se cuida la calidad y se da paso a la creatividad culinaria.

Trabajo compartido entre la gente local y el street food
El trabajo compartido entre food trucks y comerciantes locales, es otra propuesta que deja el street food.

Entre los aspectos positivos está que en el último año, el público está cada vez más familiarizado con el street food y por su parte, los protagonistas del street food comienzan un proceso de organización favorable al sector.

Para Cor de Bou otra de las estrategias a seguir es plantearse que cuando hay un evento privado hay que evitar un desplazamiento largo del vehículo y reunir a aquellos protagonistas del street food que están cerca del lugar y así permitir la participación de todos como también ahorrar costes de traslado, gasolina y facilitar la movilidad y calidad de los eventos.

Otra opción a trabajar, es hacer que la caravana cuente con toda la autonomía posible a la hora de generar un buen servicio. Cor de Bou es uno de los primeros food trucks que cuenta en su interior con una infraestructura muy completa que le permite desplazarse a cualquier lugar y ofrecer el mejor servicio ya que entre otras cosas dispone de independencia energética, una herramienta que da más autonomía a la hora de atender al cliente.

UN PLACER COMER SOBRE RUEDAS EN COR DE BOU

Los protagonistas del street food saben que su trabajo implica llegar a un sitio, montar, desmontar y cuando han acabado, moverse a otro lugar no sin antes tener la satisfacción de haber podido ofrecer un producto que ha destacado por su creación, innovación, calidad, sabor y presentación y es eso lo que Cor de Bou deja en su ruta.

El street food de Cor de Bou llega a Cataluña con fuerza
Cor de Bou casi tres décadas de experiencia y pasión máxima junto al street food.

Por eso os decimos que cuando veáis un food truck rojo con un gran corazón en forma de tomate, parad porque estáis frente a Cor de Bou. Disfrutad de sus recetas tradicionales y modernas, bocadillos y sándwiches gourmet así como sus famosos zumos y batidos naturales junto a una variada coctelería a base de fruta fresca: mojitos, caipiriñas, piña colada, margaritas y daiquiris, una variada selección de lujo para una ocasión especial que no se puede dejar escapar.

  • Desde Come Calles os aseguramos que dentro y fuera de Cor de Bou hay un equipo con alma, agarre y energía. Hablamos de Irma y Susana y quienes tenemos la oportunidad de conocer su trayectoria y disfrutar de su comida, de inmediato nos unimos a su recorrido y no perdemos su ruta porque un food truck además de experiencia, lleva en su interior un equipo repleto de humanidad y Cor de Bou es esto.

Próxima parada de Cor de Bou El REC

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